The Ride Home
  1. 1ObservaDurante el partido
    1ObservaDurante el partido
  2. 2PreguntaEn el carro
  3. 3Su decisiónLo que sigue
    3Su decisiónLo que sigue

Fútbol

Pregunta

Tu hijo o hija te cuenta cómo vio su partido antes de que tú opines. Funciona aunque nunca hayas jugado.

La herramienta

Cómo funciona Pregunta

Cuatro pasos, en el orden en que llegan en el camino: dale a tu deportista la opción de hablar, haz tu pregunta, mantén la conversación y comparte lo que viste solo si lo quiere.

Primero

“¿Quieres hablar de eso, o ahora no?” Si es ahora no, maneja. Una conversación ligera sobre otra cosa, como dónde comer, también está bien. Los mantiene conectados, y el partido puede esperar hasta que saque el tema.

Luego

“¿Cómo viste tu partido?” Escucha toda la respuesta.

Mantén la conversación

Tu siguiente frase hace una de dos cosas. Repite lo que escuchaste, con sus propias palabras (“La última.”), o pregunta por una sola cosa que mencionó, de forma que la respuesta quede en sus manos: “Cuéntame de esa jugada.” Las ganas de arreglar el problema, o de hacer que no se sienta así, son tu señal para hacer una de estas dos cosas en su lugar.

Si te pregunta

Comparte esa cosa que guardaste en Observa.

En el carro

Qué escuchar

Su respuesta te dice cómo está leyendo su propio partido. No necesitas saber de fútbol para escucharlo. Fíjate en cómo explica el partido. ¿Todo es por su culpa? ¿Es para siempre? ¿O es algo de hoy?

Después de un partido difícil

  • No todo es culpa suya, no es para siempre, es sobre hoy“Su portera estuvo muy buena hoy.” “Me apuré con mis tiros. La próxima vez voy a estar lista.”Esa es una forma sana de verlo, no una excusa.
  • Todo culpa suya, siempre“Siempre lo echo a perder.” “Soy lo peor.”Esta es la que hay que escuchar. Sáltate la discusión y pregunta por hoy: “Escoge una jugada de esta noche y cuéntamela paso a paso.” Si sigue saliendo durante semanas, o aparece también fuera del campo, habla con alguien que trabaje con jóvenes deportistas.

Después de un buen partido

  • Suyo, y algo que puede volver a hacer“Seguí mi plan.” “Practiqué eso toda la semana.”Deja que se adueñe de eso.
  • Suerte“Solo tuve suerte.”A veces es cierto. Pero la suerte no le da nada que repetir. Pregúntale qué hizo que funcionó.

Cuando es más que nada emoción

  • Lágrimas, enojo o silencioPiensa en la última vez que tenías mucho enojo y alguien te dijo que te calmaras. ¿Te ayudó? Deja que la emoción esté ahí. Tu parte puede ser tan pequeña como “Esa dolió”, y luego un camino en silencio. Pelear contra una emoción, o reprimirla, parece ser contraproducente. Darle sentido al partido puede venir después, con tu deportista llevando la batuta.Basado en: investigación sobre regulación emocional

Práctica

Pruébalo

Un ensayo antes de que pase de verdad. Aquí hay un momento en el carro. Escoge lo que dirías y verás cómo suele caerle a tu hija, y por qué.

Tu turno

Al final del partido, tu hija falló un despeje en el área, y les anotaron. Su equipo perdió por uno. En el carro dice: “Soy lo peor. Siempre lo arruino cuando más importa.” ¿Qué le dices?

Cómo suele caerle esto a tu hijo o hija

Cierra la conversaciónAbre la conversación

La investigación

Por qué funciona

Dos razones: los chicos aprenden más cuando hablan primero, y siguen hablando cuando se sienten escuchados.

Aprenden más cuando hablan primero

Después de un mal día en el trabajo, ¿preferirías que alguien te pregunte cómo te fue, o que te diga qué hiciste mal?

En el aprendizaje de habilidades, los jugadores que juzgan su propio desempeño antes de que nadie más opine suelen aprender más. Puede hacer que dependan menos del veredicto de otra persona, y no necesitas saber del deporte para preguntar.

Dejar que escojan el momento también importa. Los jugadores que escogen cuándo reciben retroalimentación suelen aprender mejor.

Basado en: investigación sobre aprendizaje motor y retroalimentación

Suelen seguir hablando cuando se sienten escuchados

Piensa en la última vez que te desahogaste con un amigo y saltó directo a darte consejos. ¿Seguiste hablando?

Quienes están entrenados para escuchar se esfuerzan por resistir las ganas de corregir a la otra persona. Repetir lo que alguien dijo, con sus propias palabras, y pedirle que cuente más lo anima a seguir hablando y le muestra que alguien lo escucha.

Basado en: habilidades de escucha en consejería y entrevista motivacional

Cuidado con esto

Dónde sale mal

Dos maneras comunes en que la conversación en el carro sale mal, aunque tengas buena intención.

El interrogatorio“¿Por qué quisiste driblar ahí? ¿En qué estabas pensando?”Preguntas con la respuesta incluida. Se sienten como un veredicto.
La charla motivacional“Eres el mejor jugador del campo.”Con buena intención, y el ánimo sí importa. Solo que le pasa por encima a cómo lo ve tu deportista. Primero escucha.