The Ride Home
Un chico sentado solo en una banca con una botella de agua

Tu hijo perdió su lugar en el orden del equipo. ¿Qué le dices?

Esta semana tu hijo perdió un partido de desafío contra un compañero y bajó de segundo singles a tercero. Esta noche jugó tercero por primera vez. Estás en las gradas mirando, y una parte de ti quiere arreglar el orden del equipo antes de que él se suba al carro.

En pocas palabras

Su lugar en el orden del equipo no te toca arreglarlo esta noche. Lo que sí te toca proteger es su voz en su propia temporada.

O describe tu propia noche

Tu primera reacción

Lo que vas a querer decir

Las palabras que salen primero en una noche así, por qué salen tan fácil y por qué suelen fallar.

“Eres mejor que el que te ganó.”
“Vamos a conseguirte unas clases. Vas a recuperar tu lugar.”

Las dos están de su lado. Las dos también deciden qué significa su lugar en el equipo, y qué hacer al respecto, antes de que él haya dicho lo que piensa.

Tu propia historia¿Alguna vez perdiste tu lugar frente a un compañero? ¿Querías que alguien interviniera, o que te dejaran manejarlo a ti?

La idea

Lo que realmente está pasando

La idea que explica esta noche, en palabras sencillas.

Por qué perdió el lugar es una pregunta para otro día

Los chicos bajan en el orden del equipo por muchas razones. El compañero jugó mejor ese día. Viene de una mala racha. Este año la parte de arriba del equipo es muy fuerte. O el entrenador lo ve distinto que tú. Algunas de esas razones son justas y otras no, y no vas a resolver cuál es en el camino a casa.

Lo que esta noche sí puede cambiar es cómo se siente con su lugar en el equipo, que es lo que mantiene a los chicos en un deporte con el tiempo. Ayudan tres cosas:

Sentirse capazBajar un lugar puede hacerlo dudar de lo que puede hacer.
Sentir conexiónPuede empezar a sentir que le importa menos al equipo.
Sentir que es su decisiónEsta es la que tú puedes proteger esta noche.

Vale la pena entender las razones más adelante, y sobre todo entre él y su entrenador. Esta noche, deja que él decida qué significa.

Basado en: teoría de la autodeterminación

El camino a casa

En el carro

Qué hacer, en el orden en que va surgiendo.

Si tu enojo es mayor que el suyo, maneja unos minutos en silencio antes de decir algo sobre el entrenador.

“¿Quieres hablar de eso, o ahora no?”

Si no, déjalo así. Si él quiere hablar:

“¿Crees que deberías estar más arriba en el orden del equipo?”

Lo que podrías escuchar

“El entrenador me odia.”

Así se siente esta noche, y vale la pena escucharlo. Otro día, puedes preguntarle qué le ha dicho el entrenador sobre su rol.

“¿Para qué voy a ir a entrenar?”

Hablar así puede venir antes de que baje el esfuerzo. Pregúntale qué quisiera sacar de los entrenamientos esta semana, diga lo que diga la alineación.

“Solo quiero saber qué tengo que hacer para recuperar mi lugar.”

Es una buena pregunta, y quien puede responderla es el entrenador. Pregúntale si quiere ayuda para pensar cómo preguntárselo.

Luego, sigue la conversación. Repite lo que escuchaste, con sus palabras, o pregunta por algo que haya mencionado, de una forma que deje la respuesta en sus manos: “Cuéntame de los entrenamientos de esta semana.” Las ganas de arreglarlo, o de hacer que deje de sentir lo que siente, son tu señal para hacer mejor una de estas cosas.

Le toca decidir a él: qué hacer al respecto. Cuando haya dicho lo suyo, pregúntale: “¿Qué quieres hacer al respecto?” Hablar con el entrenador es una opción, y qué preguntarle también es decisión suya. Si quiere ayuda para planearlo, te lo puede decir.

Práctica

Pruébalo

Un ensayo antes de la conversación real. Elige lo que más probablemente dirías y verás cómo suele caerle a tu hijo o hija, desde cerrar la conversación hasta abrirla.

Tu turno

Tu hijo acaba de jugar su primer partido como tercer singles. En el carro dice: “No es justo. Un mal día y pierdo mi lugar.” ¿Qué le dices?

Cómo suele caerle esto a tu hijo o hija

Cierra la conversaciónAbre la conversación

Práctica

¿Y luego qué?

Aquí es donde la mayoría de los padres vuelve a los viejos hábitos. Elige lo que dirías después.

Tu turno

Le preguntas: “¿Crees que deberías estar más arriba en el orden del equipo?” Te dice: “Sí. Soy mejor que él. Solo tuve un mal día.” ¿Qué le dices después?

Cómo suele caerle esto a tu hijo o hija

Cierra la conversaciónAbre la conversación

Si recuerdas una sola cosa

Su lugar en el orden del equipo no te toca arreglarlo esta noche. Lo que sí te toca proteger es su voz en su propia temporada.

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  • Tres lecciones cortas: qué observar en el partido, cómo preguntar en el carro y cómo dejar en sus manos lo que sigue
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“De verdad me impresionó (¡y me sorprendió!) cómo adaptó los ejemplos y el lenguaje al deporte específico que escogí.”
Andrea F.

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