The Ride Home

Con buena intención

Cinco cosas que los padres dicen camino a casa porque les importa, y por qué pocas veces caen como ellos quieren.

Cada una nace del cariño. Probablemente te reconozcas en una o dos. Cuando puedes ver la tuya, es más fácil frenarla la próxima vez.

Parte de The Ride Home, práctica para el camino a casa después de los partidos, de Aaron Lewis, CMPC. Gratis.

Cinco que nacen del cariño

La misma noche para las cinco. Tu hijo tiene catorce años. Jugó un partido sólido hasta los últimos minutos, cuando el delantero que marcaba se le fue a la espalda y anotó el gol de la victoria.

  • Tu veredicto primero

    “Creo que te fue muy bien.”

    Lo anima, y responde por él.

    El ánimo de los padres es una de las cosas que construyen la confianza de los deportistas jóvenes. También da tu veredicto sobre su partido antes de que lo haya evaluado por su cuenta. En el aprendizaje de habilidades, los deportistas que evalúan primero su propio desempeño suelen aprender más de eso.

    Tu parte, en cambioDeja que hable primero. Pregúntale cómo lo vio antes de agregar nada.

    Basado en: investigación sobre la confianza deportiva e investigación sobre aprendizaje motor y retroalimentación

    Practica esto

  • Hacerlo sentir mejor

    “Estuvo duro. La próxima te desquitas.”

    Amable, y se trata del marcador.

    Le dice que lo que estabas siguiendo era el resultado, y que el próximo partido es para recuperarlo. La retroalimentación de los padres es una de las fuentes de donde los jóvenes deportistas sacan su confianza, así que importa con qué empiezas. Los resultados dependen de muchas cosas que él no controla. Lo que estaba trabajando es suyo.

    Tu parte, en cambioDeja que sienta lo que siente, en vez de convencerlo de no sentirlo. Luego déjale a él decidir el momento: “¿Quieres hablar de eso, o ahora no?”

    Basado en: motivación de logro e investigación sobre la confianza deportiva

    Practica esto

  • La corrección

    “En ese último, tienes que quedarte entre él y el arco. Lo trabajamos esta semana.”

    Probablemente tienes razón, y probablemente él ya lo sabe.

    Él sintió que ese delantero se le iba a la espalda antes de que nadie dijera nada. Los jugadores reciben su propia retroalimentación de la jugada misma, así que tan pronto, la tuya probablemente no es nada nuevo para él. Y cuando la lectura de otra persona siempre llega primero, los jugadores suelen apoyarse en ella en vez de confiar en la suya.

    Tu parte, en cambioAguántate la corrección hasta que te la pida. Si quiere ayuda, él te puede decir de qué tipo.

    Basado en: investigación sobre aprendizaje motor y retroalimentación

    Practica esto

  • Llenar el silencio

    Dice “Bien”, y se queda mirando por la ventana. Enseguida:

    “¿Solo bien? ¿Qué pasó allá? ¿Qué te dijo el entrenador?”

    Es natural, y le quita su turno.

    Puede que unas pocas palabras sean todo lo que tiene por ahora. Esperar le da tiempo de responder a su manera, y espacio para hablar primero. Las preguntas una tras otra son uno de los errores a los que están atentos los entrevistadores con formación, y escuchar es lo que anima a una persona a seguir hablando. No se trata de guardar silencio todo el camino. Se trata de dejar un poco de espacio después de que responde.

    Tu parte, en cambioDeja que el silencio dure antes de llenarlo. Si no agrega nada, esa parte es suya.

    Basado en: habilidades de entrevista en consejería

    Practica esto

  • Adueñarte del plan

    Más tarde dice: “Quiero trabajar en mi primer paso.”

    “Bien. Ejercicios de pies todas las noches esta semana. Yo te los dirijo.”

    Generoso, y se adueña de su plan.

    Él escogió qué trabajar. Esto escoge por él el cómo y el cuándo. Los chicos que sienten que controlan sus propias decisiones suelen mantenerse más motivados.

    Tu parte, en cambioDeja que el plan sea suyo, aunque tú tengas uno bueno. Pregúntale: “¿Cómo quieres trabajar en eso?”

    Basado en: teoría de la autodeterminación

    Practica esto

Solo van después

Nada de esto está mal. Tu opinión, tu consuelo, la corrección y el plan tienen su lugar. Suelen caer mejor después de que él tuvo su turno. Tu parte es el espacio que le das. Lo que él haga con eso es cosa suya.

Mira el camino a casa completo, una decisión a la vez